Gritar cuando nada más se oye. Sangrar cuando nadie te ve. Oir cuando alguién te señala. Pensar en una tercera vez. Un grito que no se oye, un susurro que taladra, un odio que impacta, sólo es desprecio sumado a la vida que quitais, sumado al oido acumulado, sumado a todo lo que me haceis.Pesadillas que acaban en sangre, pesadillas que acaban de noche.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home