Lágrimas

Ya es lunes, otra noche más. No me he mirado al espejo, pero parece que estoy triste, o al menos esto dice mi madre. Dice que me quiere, yo la creo. Es mi madre. Ya no me mira como antes, ahora sólo reconoce una imagen borrosa de quien fue su hijo. Aún así esta conmigo, no lo comprendo, pero se que me quiere. Sé que aunque mil veces la he fallado está ahí. Sé que me quiere con locura y que todas y cada una de las lágrimas que por mi ha derramado son verdaderas. Todavía recuerdo la última vez que la hice llorar. Desde entonces, he visto infinidad de veces llorar, a gente a la que amaba, quería y por las cuales mi vida habria daría o habría dado. Algunas de esas lágrimas falsas como la vida misma, otras, quizás verdaderas...no lo se. Pero desde que vi esa lágrima caer por sus gastadas mejillas que la edad le habia dado como un regalo de doble filo me senti frio y muerto. Mejillas que tantas veces me sonrieron y con solo desearlo me hacian reir, ahora me hacian llorar y callar. Esas mismas mejillas que ahora eran surcadas por un mar de diminutos rios de amargas lágrimas ahora me hacian sentir un millón de sileciosos cuchillos que abrasaban mi piel abriendose paso segundo a segundo hacia el hueco que habia dejado mi corazón para quedarse allí a vivir...a sobrevivir.
Lo siento no elegí ser como soy, no quise nacer del hielo.


