lunes, noviembre 12, 2007



Son días extraños de extrañas sensaciones. Supongo que debería estar triste como de construmbre, llorar y esas cosas que demasiadas veces he echo sin pensar demasiado. Pero no se que me pasa que no puedo hacer nada de eso, lo cual es una pena segun me hacen saber los dioses, santos, cabras, pastorcillas y demás compañía, sino que me miro en el espejo recien despierto y sonrio al ver mi cara que es un poema de miradas extrañadas, de quien no controla nada de lo que pasa en su vida, de quien ve llover a cada instante y se empapa cual niño pequeño porque dice que él no se mojará a pesar de que los sabios del lugar le griten..."pero niño que está diluviando!!!". A este niño le da igual, no es normal. Cuando quiere llorar se rie, cuando quiere dormir despierta a cada bostezo, cuando quiere amar...Este niño se duerme y sueña...sueña con ese gran helado de chocolate y piensa con el moquillo colgando...¿Me pondré más malo si le pego un pequeño mordisco?. Que pena que este niño tenga patillas si no...quién sabe! quizas tendrá hasta suerte, pero no, no la necesita si no perdería su sonrisa, esa sonrisilla de quien se cachondea de su vida, de sus problemas, de sus temores, de quien le odia del cielo, del infierno...sonrisa de quien se cachondea de si mismo.

Contador de visitas