viernes, junio 30, 2006

Soy yo


Soy yo. Esa sonrisa que tanto guarda, que tanto guardo. Siempre estoy donde me puedas buscar y sin embargo en mi sitio ya solo encontrarás, un peluche, una rosa y mil recuerdos. Fui aquel payaso, aquel amigo, aquel, fui y soy sólo yo. A veces estaba triste y las lagrimas rozaban mis mejillas, otras secaba pequeñas lagrimas y robaba narices, robaba sonrisas. Fui y soy sólo yo. Soy yo el mismo que ayer volvía sólo a casa de nuevo. Soy yo el que de nuevo lloro y soy sólo yo el que hago que mi sonrisa de nuevo vuelva a aparecer. Me miro en el espejo y son mis ojos, esos ojos marrones de niño asustado, de niño inocente, de niño. ¿Quién puede negarle una sonrisa a un niño? Yo, no. Gracias dulce niño por dibujarme sonrisas en la tristeza, esas lagrimas y esas ganas de decir: soy yo y soy así.

viernes, junio 16, 2006

Historia De Una Inocente Lágrima Triste



Me vengo abajo. Caigo y no resucito, no me levanto. Solo caigo. Una lágrima solitaria que brota timidamente de uno de mis dos malgastados ojos me recuerda a mi propia vida, y que mientras escribo estas tristes lineas cae timida rozando mi mejilla, dándome aquel dulce beso de niña tímida e inocente como la sonrisa de un bebé. Abriendose camino poco a poco, muy poco a poco. ¿Pero hacia donde?. Es esa incertudumbre la que no me deja dormir, soñar, nisiquiera sonreir. Ya nada es facil si lo que quiero hacer es hacerte sonreir. Mientras, triste dejo que mis ojos sean un charco de lágrimas donde puedas verte reflejada, donde puedas verte a mi lado, donde puedas...Verte.

Mientras dormia



Se que existes. Que me susurras al oido todas las noches. Que me despiertas con tus besos y me arropas mientras duermo.Se también que no eres de este mundo, que prefieres verte mudo a que te vea el rostro. Se que lloras por mi y enciendes tus ojos cual ascuas en plena noche cuando tengo pesadillas. Se que me despiertas de ellas y me animas a hablar en soledad. Hablo para ti y tu lo sabes, asientes desde la sombra, hablando en soledad consejos que no puedo escuchar. Me sonries y me animas a seguir durmiendo.Pero ya no puedo. Me enamoré de tu rostro sin rostro, de tus lagrimas y tus ojos....Arropame de nuevo para sentirnos de nuevo los dos solos. Susurandome al oido aquella triste poesia...LLegó con tres heridas.

Escrito por petrojky 09:53 // 5-Abril-2006

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